En resposta a Òmnium Cultural que vé al Parlament a donar lliçons de legitimitats democràtiques que topen amb la legislació i que justifiquen la violentació de les lleis:
Tot són preses per què el Congrés faci una llei que doti un fons de rescat i bonificacions de les autopistes, ara bé entre el tripartit i el PSOE van tenir una llei al Congrés desde 2004 fins que va caducar el 2011, després d’autoritzar 97 ampliacions de terminis.
El Conseller Recoder es caracteritza per estar més pendent del que fa el Govern d’Espanya, que del que hauria de fer el Govern de Catalunya. El President de la Generalitat s’atreveix a demanar al Govern d’Espanya que facin allò, que no fan a Catalunya.
Prou mites, la majoria de peatges de Catalunya, són de la Generalitat.
El PPC vàrem presentar una proposta per tal de que es facin públiques les retribucions dels alts càrrecs del Govern i de les empreses i entitats públiques. Després d’incorporar esmenes de CiU i de ICV-EUiA, la proposta es va aprovar per unanimitat!
ERC, presenta una propuesta en el Parlament para liberalizar el transporte interno por ferrocarril en España. La situación es que en estos momentos estan liberalizados los transportes internacionales y de mercancias, si bien es cierto que la liberalización de servicios prestados por grandes empresas que han nacido y crecido monopolísticamente es lenta, excesivamente lenta, existen en España ya, 12 empresas que prestan servicios de transporte de mercancias por ferrocarril, con todos sus defectos, pero se avanza por este camino, marcado por la Unión Europea.
Lo cierto es que en transportes internos, la Unión todavia no ha obligado a los estados miembros a la liberalización, lo que provoca que paises como Portugal, Francia, Holanda, Belgica, Noruega o Finlandia, mantengan junto con España, el servicio en manos de monopolios estatales. Ello significa que si uno de estos países, España por ejemplo, liberalizara servicios, las empresas estatales de los otros países podrían competir en el nuestro, sin que la nuestra, RENFE, pudiera hacerlo en ellos, lo que significaría quedar en desventaja por falta de reciprocidad.
Bien es cierto que la liberalización debe significar mayor competitividad, mayor productividad y por lo tanto menores costes, pero no se puede liberalizar a cualquier precio, y menos cuando éste podría ser perjudicial para nuestras empresas.
Aún siendo partidario de liberalizar servicios, tradicionalmente públicos, también soy partidario de armonizar la liberalización en el entorno económico en el que nos movemos, y este entorno hoy es Europa, no Itaca.
Se han confirmado los malos augurios y para regocijo de sus adeptos más incondicionales, la otrora popular y ahora populista Presidenta argentina ha lanzado una OPA hostil a … las inversiones extranjeras en su país. Sí, la amenaza ahora cae sobre YPF, y Repsol, a quien no se le hicieron ascos en 1999, cuando la petrolera española compró la argentina por 13.500 millones de euros, pero la realidad es que el populismo, a quien de verdad amenaza es a la propia economía argentina, sobre todo a las inversiones exteriores que con esta operación ven como se quiebra un elemento importantísimo de cualquier inversión: la seguridad jurídica.
Más allá del hecho concreto, uno podría pensar que a la economía argentina le favorece esta operación, pero solo es necesario analizar la balanza comercial de España con Argentina que durante 2011 arroja las siguientes cifras: España vende a Argentina por valor de 1.000 millones de euros, mientras que Argentina nos vende por valor de 2.100 millones de euros, por lo tanto la economía argentina recibe por balanza comercial ni más ni menos que 1.100 millones de euros de España.
A donde lleva el populismo al más puro estilo Chavez? Pues veamos la balanza comercial con Venezuela: España le vende por valor de 1.485 millones de euros, mientras que Venezuela nos compra por valor de 580 millones, es decir la economía venezolana aporta a la economía española 905 millones de euros.
Veremos en las próximas horas, días, semanas, y quizás meses cómo evolucionan los movimientos diplomáticos, pero está claro que aunque a corto plazo la situación beneficie el populismo de la Presidenta argentina, de alargarse esta incertidumbre, en la que gratuitamente ha sumido a su país, a quien perjudicará indudablemente será a su propio país, y por la tanto a sus propios ciudadanos.